Amor mío soy sordo,
sordo ante un mundo,
que me llama a gritos.
Sordo por tu risa,
que cegó mis oídos
al cantar de la brisa.
Amor mío soy ciego,
ciego ante un mundo,
que ya no podré ver.
Ciego por tus ojos,
que la luz se llevaron,
en un solo parpadear.
Amor mío soy mudo,
ante un mundo que me tuvo,
postrado a tus pies.
Amor por ti soy mudo,
mudo por esa pregunta,
que no supiste contestar.
Mudo por aquel beso,
que nunca me llegaste a dar.
Amor mío estoy muerto,
muerto por un mundo,
que nunca me supo amar.
Muerto por tu indiferencia,
clavada en mi corazón,
desangrándome poco a poco,
ahogándome en su dolor,
hundiéndome poco a poco,
embriagándome de pasión.
¡Amor mío estoy perdido,
ya no se en que mundo estoy!
Caminando voy sin rumbo,
tropezón tras tropezón,
caminando voy sin rumbo,
en busca de la razón
por la cual yo he perdido,
el porqué de porque soy.
¿Por qué decidí arriesgarlo todo,
sin destino, sin razón?
¡Amor mío ya yo sé,
la razón yo ya encontré!
Me lo ha dicho el olvido,
susurrándome al oído
que aquello que yo olvidé,
es que seguro fue sin duda:
Lo mucho que yo te amé…
Si esta es tu primera visita favor de leer la entrada 'Acerca de este Blog' (puesta el 26 de marzo de 2008)
viernes, 28 de marzo de 2008
miércoles, 26 de marzo de 2008
Rima XX (Gustavo Adolfo Bécquer)
XX
Sabe si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada.
Sabe si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada.
Rima IV (Gustavo Adolfo Bécquer)
No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la humana ciencia no descubra
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la humana ciencia no descubra
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!
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